Permítame,
señorita, decirle que es usted una perfecta estúpida. Ay, pero es que esos
chicos sí son bien buena onda, y no son nada pasados. Siempre nos invitan todos
los tragos y son bien buena gente. Señorita, usted será imbécil o, quizás, y
disculpe la observación, usted es muy joven para darse cuenta de que esos
desgraciados no buscan otra cosa más que deshonrarla y gozar con ello. Ay como
crees, estás exagerando, tontín.
Jala más un
par de tetas que dos carretas. Dos carretas, tanto el hombre como la mujer, y más
bien los arrastra, y aún jalan más.
Los jóvenes
en este país de mierda no pueden tener relaciones sexuales si no se asemejan a
una violación premeditada.
¿Y tú qué
vas a hacer? Yo, señorita, me voy a dormir a mi casa, sólo y muy poco
satisfecho, pero sólo al menos. ¿Usted? Ay, pues es que… ese chico es bien
buena gente conmigo, y también sus amigos, eh. ¡Vente con nosotros!
Cuando
salía del bar escuché que uno de los malandrines le preguntaba, ¿y ese viejo
qué?... ¡Me lo puteo!
Ojo con los acentos: sólo (de solamente), solo (de soledad).
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