jueves, 26 de junio de 2014

El arte y la miseria humana

Kissing is man’s greatest invention. All animals copulate, but only humans kiss. Kissing is the supreme achievement of the Western world. Orientals, including those who tended the North American continent before the ravagement, rubbed noses, and thousands still do. Yet despite the golden fruit of their millennia — they gave us yoga and gun powder, Buddha and corn on the cob — they, their multitudes, their saints and sages, never produced a kiss. The greatest discovery of civilized man is kissing. — Tom Robbins, Even Cowgirls Get The Blues
Kissing is man’s greatest invention. All animals copulate, but only humans kiss. Kissing is the supreme achievement of the Western world. Orientals, including those who tended the North American continent before the ravagement, rubbed noses, and thousands still do. Yet despite the golden fruit of their millennia — they gave us yoga and gun powder, Buddha and corn on the cob — they, their multitudes, their saints and sages, never produced a kiss. The greatest discovery of civilized man is kissing. 
— Tom Robbins, Even Cowgirls Get The Blues

Se descubrió un cigarro dentro de la bolsa del pantalón, mientras entraba a la galería, se sintió mejor. Iría directo por un trago al fondo de la galería, saludaría a quien conociera, una vista rápida a la obra plástica colgada de la pared y salir a fumar el cigarro acompañándolo con el trago. Así lo hizo, torpemente, aunque ya todo lo tenía pobremente planeado. Por ahí topo un par de mujeres que le llamaron la atención, no sabría cómo abordarlas, pero si sabe lo incomodo que resultaría.

Fumó el cigarro y mientras tenía el humo dentro, le dio un buen trago al vaso de vino tinto, por suerte conocía al mesero y se lo sirvieron hasta el tope. Bien por eso, se sonrió. Caminó alejándose de la galería al mismo tiempo que le daba el último toque al cigarro y observaba con nostalgia el poco vino en el vaso que sostenía.

No sé mucho de arte se dijo a sí mismo. No me conmueve en lo más mínimo. Tal vez enseñando un campo de refugiados en Palestina o un sicario llorando mientras el grupo rival rafagea y destruye el lugar en donde está atrincherado y se sabe prácticamente muerto y toma con fuerza la medalla de San Judas Tadeo que cuelga de su pecho. Plasmar la miseria humana conmueve.


Una de las mujeres salía de la galería. Le echo una mirada rápida. Nada mal, para un revolcón. Le subiría su faldita y para dentro. Volvió a sonreír. Según Tom Robbins la mejor invención del hombre civilizado es el beso. Cambió la escena mental en su cabeza por un beso con aquella mujer eso despertó en él, algo distinto al instinto de eyacular. Se sintió entusiasmado,  entró a la galería y observó con detenimiento la obra, ésta era alegre.    


No hay comentarios:

Publicar un comentario